Biografía de Miguel Ángel

(1475 – 1564)

Biografía de Miguel Ángel. Escultor, pintor, poeta y arquitecto italiano nacido en Caprese. Su nombre verdadero era Michelangelo Buonarroti. A los trece años se incorporó al taller de Ghirlandaio, quien, admirado de sus dotes artísticos, lo recomendó a Lorenzo el Magnífico. Luego fue acogido por los Médicis y aprendió escultura con Bertoldo, discípulo de Donatello. Con los Médicis permaneció hasta 1492. En estos primeros años esculpió “El combate de los centauros contra los lapitas” y “La Madonna della Scalla“.

En 1494 abandonó Florencia para instalarse en Bolonia, donde realizó las imágenes de “San Petronio” y “San Proclo“, que faltaban para completar el arca sepulcral de Santo Domingo. Allí también estudió la obra de Jacopo della Quercia. Intentó volver a Florencia, pero al no encontrar trabajo se dirigió a Roma. De su primera época en Roma datan “Baco” y la “Piedad“, del Vaticano, que manifiestan su virtuosismo.

Volvió a Florencia e inció una gran etapa creadora: Labró el gigantesto “David” (1504), a partir de un solo y gran bloque de mármol. Pintó un gran cartón con la batalla de Cascina, hoy perdido, en competición con la “Batalla de Anghiari“, de Leonardo, para la realización de la decoración al fresco de la sala del Consejo en el Palazzo Vecchio. Durante este período desarrolló una obra más monumental, como se aprecia en la “Madonna de Brujas” y en los tondos en mármol de la “Madonna Pitti” y la “Madona Taddeï“, o en la composición pictórica del tondo “Doni” (1506).

En 1505 fue llamado a Roma por el Papa Julio II, quien le encargó su sepulcro. Para su realización ocupó cerca de cuarenta años, tuvo que cambiar seis veces de proyecto y finalmente se realizó de manera muy sencilla (hoy sólo conserva el “Moisés“). El Papa hizo que se encargara mientras tanto de la decoración pictórica de la Capilla Sixtina (1512), en cuya bóveda tuvo que representar la creación del mundo. La pintó sin apenas colaboración de ayudantes, en cuatro fases. La diferencia de estilo y color entre las distintas secciones se aprecia desde la entrada hasta el fondo de la capilla: Las figuras van haciéndose más grandes, la composición más monumental y el colorido más matizado. Esta obra representó la culminación del Renacimiento.

Terminado el “Moisés“, Miguel Ángel regresó a Florencia, donde por encargo del nuevo pontífice, León X, proyectó la fachada de San Lorenzo. que no llegó a ejecutar. Años más tarde, en 1541, el mismo León X le encargó la Capilla de los Médicis en San Lorenzo de Florencia. El proyecto se realizó en dos sepulcros, con las imágenes de Julián y Lorenzo de Médicis. Por esa misma época realizó una escultura que representa a Cristo en la cuz, de la iglesia romana de Santa María Sopra Minerva. Junto a la iglesia de San Lorenzo erigió en 1524 la Biblioteca Laurenciana, aunque ésta fue terminada en 1560 por B. Ammannati, siguiendo la idea del maestro.

En 1534 volvió a Roma, donde el Papa Paulo III le encargó “El Juicio Final” de la Sixtina (1541), que realizó sin aparente conexión con la decoración de la bóveda. En la misma dirección estilística realizó los frescos de la Capilla Paulina: La “Conversión de San Pablo” (1542 – 1545) y la “Crucifixión de San Pedro” (1545 – 1560). A partir de 1545 se dedicó principalmente a la arquitectura. Paulo III le encomendó en Roma dos obras de suma importancia: La Basílica de San Pedro y el Capitolio. También le encargó en 1546 terminar el Palacio Farnese. Sus últimas obras escultóricas son tres piedades: La “Piedad” de la Catedral de Florencia (1550), la “Piedad” de la Palestrina y la “Piedad Ronda Hini” (1555), todas ellas inacabadas.

También posee algunas obras literarias. De su amistad con Victoria Colonna, quien iluminó los últimos años de su vida, surgieron las famosas “Rimas“. También escribió el libro “Vasari” (1550) y la “Biografía de Ascanio Condivi” (1552). Murió en Roma.

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